Cheila regresa de Canadá a pasar navidades en la hermosa casa que pudo regalarle a su madre con todo su esfuerzo. Trae consigo una gran noticia: por fin hará realidad su sueño de cambiar de sexo y ser “una mujer total”. Poco falta para operarse, pero requiere del apoyo de su familia.

Tras ver a la otrora hermosa “quinta” en completo deterioro y ocupada por un caótico tropel de hermanos, cuñadas y sobrinos, a Cheila se le develarán duras verdades que la harán replantearse la relación consigo misma y con su familia, al descubrir la mayor pobreza de la que adolecen: el desamor, la intolerancia y la mezquindad.



> SOBRE EL DIRECTOR


Eduardo Barberena


Después de cursar estudios de cinematografía en Venezuela y Europa (London Literary Institute, London Film School, talleres de la Universidad de Moscú y en el Instituto de Cine del Ateneo de Caracas), comienza a trabajar en la cinematografía nacional como productor de largometrajes nacionales de los años setenta. Pronto salta a la asistencia de directores como Román Chalbaud, J.C. Carrer y Miguel Littin. Realiza en paralelo varios cortometrajes de ficción que reciben premios municipales y participan en festivales nacionales e internacionales. Realiza su primer largometraje compartido; “Tres Tristes Trópicos” (1982) y luego su opera prima “La Hora Texaco” (1985) representación de Venezuela en el Festival de Cine de Río de Janeiro. Se dedica por varios años a la dirección de comerciales para TV y Cine, alternando con la realización de Cine largometraje para TV y unitarios en series televisivas. Es llamado por la Villa del Cine, para dirigir un largometraje de ficción sobre el terrorista cubano Luís Posada Carriles y luego para la realización de “CHEILA”.